Freddy Alcalá, un utilero con acento atlético

 

8 años, 8 historias

 


Atlético Venezuela cumple ocho años de fundado el próximo domingo 23 de julio y para conmemorar una fecha tan importante, compartiremos ocho historias de ocho protagonistas durante esta corta pero fructífera historia del cuadro nacional. Ocho años de crecimiento junto con gente que se ha ganado el cariño y el respeto de la familia atlética por su demostración de amor por los colores del Alético, haciendo cada vez más grande esta singularidad que tienen los que enarbolan la raza atlética.

 

Más que un utilero

 

El comienzo es con uno de los personajes más queridos de la institución y, hoy por hoy, uno de los que más tiempo lleva en esta casa. Se trata de Freddy Alcalá, el utilero de la primera plantilla nacional, quien no deja nada al descuido en lo que tiene que ver con la puesta a punto de los implementos de trabajo del grupo de Primera División. “Tengo casi seis años en la institución y aquí me siento muy bien porque me gusta mi trabajo”, asegura de entrada el nacido en Caracas, pero criado en Carúpano, estado Sucre, desde donde retornó muy joven a la Capital en búsqueda de una mejor oportunidad.

 

Mi trabajo es un poquito complicado, bueno... todos los trabajos son complicados, pero me gusta hacerlo: estoy pendiente de todas las cosas de los muchachos, desde los zapatos, la ropa, el material”, explica sobre sus funciones que ejerce en el Atlético, un joven que dejó de trabajar en la construcción para hacerse un hombre más de fútbol, deporte que hoy ama grandemente y al que agradece porque permitió enderezar su camino de vida.

 

Estoy agradecido con la institución. He pasado por otros equipos como la UCV y Estrella Roja de Segunda División y ahora el Atlético, donde me han tratado de una inmejorable forma”, asegura el jovial Freddy, que con su sonrisa y el café acostumbrado, recibe a todos los que muy temprano en la mañana se acercan a los trabajos del equipo en el Centro de Entrenamiento ubicado en Fuerte Tiuna.

 

 

Bromas y sentimiento

 

A todos llama “Panqueca”, y todos también le dicen igual, pero siempre con mucho respeto por los miembros del plantel, cuerpo técnico y personal administrativo de la institución. “A los muchachos yo les echo broma y ellos también a mí”, dice con cara de picardía y el marcado acento que le delata haber vivido en tierras orientales, recordando una anécdota: “En un juego, los muchachos me escondieron una camisa de juego, de ellos mismos; me volví loco buscando esa camisa por todos lados y justo cuando venía el momento del juego me la entregaron. Respiré profundo porque creo que estuvo a punto de darme algo. Por eso también hay que tratarlos con respeto”, recuerda.

 

Joel Infante, ahora en Táchira, y Héctor “Tico” Pérez han sido los jugadores más cercanos. “Con Joel echábamos mucha broma y “Tico” que siempre ha sido una gran persona”, indica Freddy, quien recuerda con mucho cariño el paso del Atlético por la Copa Sudamericana: “El viaje a Chile fue algo demasiado bello. No sé cómo llamarlo. Fuimos, trabajamos todos bien, ganamos. Me gustó todo como salió, pero el partido de vuelta lo sufrí mucho. Esos penales estuvieron muy emocionantes, ahí lo que faltó fue que a alguien le diera un infarto”, rememora jocosamente.

 

Su sentimiento por el club no deja de crecer en su corazón. “Seguiré adelante y aquí me tienen, me ha ido muy bien y estaré hasta que ellos decidan que yo deba estar porque de aquí nunca querré irme. Han sido muy buenos conmigo y eso me ha ayudado mucho a mí y a mi familia, con mi pareja Francis, a quien amo mucho y que también se identifica con estos colores”, cierra cariñosamente Freddy Alcalá, quien desea “volver a vivir una experiencia en copa internacional, eso es indescriptible”, asegura alguien que ha pasado a ser un miembro adorable de la familia atlética en estos ocho años de existencia.